jueves, 12 de enero de 2017

DOS MESES DE DIARIO

Un día empecé a escribir un diario y al poco tiempo lo dejé porque me exigía ser demasiado sincero conmigo mismo.Comencé endulzando alguna decepción, después disimulé media docena de vicios y por último terminé por omitir todo aquello que detestaba de mí. La experiencia duró un par de meses y cuando lo dejé pensé que lo mejor era seguir haciendo lo mismo de siempre pero sin dejar constancia escrita de ello. Fue aquel día que me presenté en tu casa de madrugada, ¿recuerdas?, aquel que quisimos escribir en una servilleta nuestros objetivos para el año que acababa de entrar y no supimos qué poner...

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