jueves, 17 de mayo de 2018

UNA VIDA


Se conocieron en E.G.B., se enamoraron en B.U.P., y se casaron cuando ambos aprobaron una oposición: él de profesor de historia y ella de policía. Ese era el resumen de su vida; nada más. No conocieron otra cosa. “Nos queremos porque somos muy diferentes”, le dijo ella mientras lanzaba una moneda a la fuente durante su viaje de novios. “Si fuéramos iguales terminaríamos por odiarnos”.
Jamás volvieron a Roma.

viernes, 4 de mayo de 2018

NOCTURNO DE BAGDASARIAN

Obra: Jeremy Geddes
Ha decidido hacerlo. Al final lo ha hecho. Pensé que no sería capaz, que solo los cobardes desaparecen sin encarar las adversidades. Nuestro aislamiento ha podido con él y me ha dejado solo. Seis meses nos quedan por delante hasta el regreso y él ha preferido abandonar. Le veo flotar a través de la escotilla, con la infinitud del universo como destino. Se ha engalanado con una hiedra del laboratorio para simbolizar su alegría. Parece despedirse con la mano alzada. O tal vez dirigir una orquesta. “SAMMY, pon su música. El nocturno de Bagdasarian es su favorito. Gracias SAMMY”. Gira ahí fuera, tal vez baile mientras sonríe oculto tras el espejo del casco. O puede que llore. Se aleja mientras la última nota, eterna y melancólica, se funde con él y desaparecen.

miércoles, 4 de abril de 2018

ESE CULO

La cama los esperaba. Mientras ella se cepillaba los dientes frente al espejo, él levitaba emocionado por la habitación. Estaba pletórico. Ella salió del baño. Se cruzaron y él le dio una palmada en el culo. No la sintió. O puede que sí, pero prefirió ignorarla. Tenía el culo duro, más que él. Se giró para mirarlo y sintió ganas de morderlo.

miércoles, 14 de marzo de 2018

ME GUSTA/ NO ME GUSTA (otro más)


Me gusta el sonido al descorchar una botella de vino. Me gusta dejar recuerdos en los libros que he leído. Siento debilidad por el chocolate negro con menta. Flaqueo cuando una mujer me sonríe. Me gusta que un pájaro rompa el silencio del bosque; solo uno. Me enternece la mirada de mi perra. Me gustan las voces roncas y gastadas, de ellos y de ellas, las trompetas con sordina y los coches sin claxon. Me gusta la piel del interior de tus muslos. Me gusta caminar por casa mientras me cepillo los dientes. Me gustan los pianos sin cerradura en la tapa y las ventanas con vistas a ninguna parte.

No me gustan los yogures con tropezones, los árboles recién podados y las rosas sin espinas. No me gustan las chimeneas de mentira; odio las chimeneas de mentira. No me gusta el temblor de manos de mi padre. No me gustan las mujeres demasiado peinadas, ni los paraguas de los chinos. Me aburren las sagas, las series, las segundas partes y los finales abiertos. No soporto la guinda de la tarta. No me gusta llorar en público. Odio que me pidan que baile o que cante, suplicar besos y cocinar para muchos.

lunes, 12 de marzo de 2018

YO Y LO QUE SALE DESPUÉS


Soy ese que no ve el charco cuando camina. No veo el charco, sino el cielo que refleja. Soy un iluso, un prófugo de esta vida buscando otra. Si me miro desde fuera veo a un tipo absurdo y contradictorio. Me conformo con poco, así que soy asequible y cercano, aunque tiendo al aislamiento. Yo me siento independiente, aunque a veces peco de autismo asocial.
Vivo en otredad, con la duda diaria de cómo me levantaré. Me veo reflejado en un poliedro de espejos. Un ente, un alien...yo no soy yo, sino lo que los demás ven en mí. Soy un electrocardiograma, un rayo en la tormenta, un ziz zag, un siete en el pantalón, un tipo nada recto, ni lineal. Variable, voluble, complejo y silencioso. Hablar de mí me confunde, así que no creas nada de lo que te acabo de contar.