lunes, 20 de febrero de 2012

EL GLOBO

La primera vez que monté en globo no despegué los pies del suelo, al menos físicamente. Fue a los nueve años, en el bautizo de algún primo, cuando, aprovechando un descuido de mi abuelo, me bebí de un trago su copa de anís. Fui el protagonista de la velada. Terminé en urgencias. Desde entonces, ando buscando aquella sensación y no logro encontrarla. Lo más cerca que he estado ha sido hoy mismo, esta mañana, cuando he conocido a la nueva pastelera que se ha instalado en mi calle.

4 comentarios:

  1. Hace unos años, para cerrar el círculo había que acabar montando en globo.
    Yo aún no lo he hecho, es algo que tengo pendiente.
    Un saludo.

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  2. Seguramente fue un encuentro muy dulce.
    Lindo, lindo!
    Besitos.

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  3. ...siempre he tenido respeto a las alturas, por eso, mientras os dais un paseo en globo, yo voy a comprar una bandejita de pasteles...

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