Eduardo la presentó como Marie Louise Marisot. Me
pareció un nombre sonoro, de esos que, de manera intencionada, los padres
pretenden ser originales con sus hijos marcándolos para toda la vida. Parecía
una mujer seria, de edad indefinida, aunque a los pocos días supe que tenía
cuarenta y nueve años y que en breve rompería la fatídica barrera de los
cincuenta. No hizo ademán de besarme; en su lugar estiró la mano como quien
desenfunda un revólver. Dudé entre corresponder al saludo o levantar las manos
y rendirme. Era una mano larga, sin anillos, de uñas cuidadas y pintadas de
rojo, piel fina y translúcida, una mano que bien podía dar calambre al tocarla.
Al acercarme olí a perfume. Era imposible que el olor perdurara en su cuello
con tanta intensidad desde su salida de Bruselas, así que deduje que, en una
demostración de coquetería, se había perfumado justo antes de conocer a Eduardo,
tal vez en la escalerilla del avión.
por Rafael Caunedo © todos los derechos reservados. http://rafacaunedo.wixsite.com/escritor
domingo, 15 de diciembre de 2013
martes, 10 de diciembre de 2013
AQUELLA ÉPOCA
Tenía un conflicto moral por permitir
que mi hija pasara muchas horas junto a personas que no paraban de fumar
marihuana. Supongo que por aquel entonces era muy pequeña para saber qué era
aquello que olía tan mal. No lo entendía, y no sabía distinguir un cigarrillo
de tabaco de uno de maría, con lo que liberaba mi conciencia gracias a su
ignorancia. Fumé algo en aquella época, pero reconozco que no le encontraba
tanto placer como parecía reportar a los demás. Yo, qué le iba a hacer, tenía
otro tipo de adicción: el té, pero, siguiendo el consejo de Flavio, siempre lo
consumía en privado para no parecer snob.
lunes, 9 de diciembre de 2013
BIKINI
De Nicole sólo quedó el olor a crema
solar y la marca del bikini mojado sobre la tela de la hamaca: un triángulo
perfecto en el que Flavio no quiso sentarse para no profanarlo. Algunos
hombres hacemos ese tipo de cosas estúpidas cuando se cruza en nuestra vida un
bikini en condiciones.
jueves, 5 de diciembre de 2013
BRENDA
En esos días nació además una amistad muy
fuerte con Brenda que aún hoy perdura; y eso que ha llegado a ser una escritora
reconocida y bien podría ignorarme. A veces me da por imaginar qué hubiera sido
de mi vida si por entonces hubiera salido con ella. Nunca llegamos a
acostarnos, así que no hubo tampoco motivos para arrepentimientos. Me parecía
una chica atractiva, hasta llegué a encontrar sugerentes sus pecas; nada que me
hiciera perder los papeles. El sexo, me dijo una vez Flavio mientras tomábamos
el sol en las hamacas de casa, es mejor practicarlo con desconocidas a no ser
que te apetezca complicarte la vida.
miércoles, 4 de diciembre de 2013
NICK
Un día Brenda dijo que se casaba. La
noticia no sorprendió a nadie porque ya llevaba viviendo con Nick unos años.
Nick era americano, de New Jersey, un toque exótico en nuestro grupo que lo
hacía sentirse especial entre tanto europeo. Un tipo alto que siempre llevaba
las camisas desabrochadas. Si yo hubiera tenido sus abdominales seguramente
también habría hecho lo mismo. No era presuntuoso, más bien lo contrario, pero
cuando la naturaleza te favorece con un cuerpo como el suyo no merece la pena
esconderlo. Sus patillas eran tan largas que llegaban casi a encontrarse bajo
la barbilla, únicamente separadas por la nuez. Tenía andares de negro y voz de
blanco. Cantaba fatal y bailaba peor...
lunes, 2 de diciembre de 2013
VERA Y EL YOGA II
Me
recomendaron que llevara ropa cómoda. Me vi de pronto con leggins sentada sobre
una colchoneta con las piernas cruzadas ‘enfocando mi mente para recomponer mi
energía personal’. ¿Mi qué? ¿Yo tengo de eso? Pensé que tal vez sería bueno
escuchar la música de fondo, una especie de sonido monocorde que rápidamente
provocó en mi tal sueño que apenas podía tener la espalda con la rectitud que
me pedía el maestro. Sentí miedo de caerme de pronto para atrás sin sentido y
quedar a merced de los demás participantes intentando despertarme, mientras yo seguía
allí, tirada en la colchoneta, flipando con mis leggins.
(Proyecto VERA)
domingo, 1 de diciembre de 2013
LA DIRECTORA FINANCIERA
Me gustan las piernas de la directora financiera. Lo descubrí en la primera reunión que tuve en la planta treinta y dos, justo en esa donde se roza el cielo en el sentido más metafórico. Yo estrenaba cargo, silla de piel, carpeta azul de alto directivo y, por supuesto, pluma personalizada. Y fue justo la pluma la que rodando por la mesa cayó al suelo con el sonido amortiguado gracias a la tupida moqueta. Nunca pensé que por recoger aquella pluma pudiera comprobar que hasta las directoras financieras tienen sus debilidades.
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